
El club de Villanueva de la Serena organizó junto a la Federación Extremeña de Patinaje el primer evento regional de pumptrack, después de una temporada histórica con salto a la competición
Hay historias deportivas que no empiezan con grandes titulares, sino con ruedas pequeñas, tardes de aprendizaje y niñas que un día dejan de conformarse con hacerlo bien en clase. El Club Deportivo La Serena Patina, de Villanueva de la Serena, nació como un club dedicado a enseñar a patinar, sin grandes planes competitivos a la vista. Pero esta temporada algo ha cambiado.
El club decidió federar a sus patinadoras más avanzadas, se estrenó en competiciones autonómicas y el resultado fue tan inesperado como brillante: medallas de oro y plata en sus dos primeras citas oficiales. Y, como si la rueda ya hubiera cogido velocidad, el pasado sábado dio otro paso importante: organizó, junto a la Federación Extremeña de Patinaje (Fdexpa), el primer evento de pumptrack en Extremadura.
La cita se celebró en Villanueva de la Serena y reunió a unos 40 participantes de distintos puntos de la región. Fue una jornada de aprendizaje, exhibición y descubrimiento de una modalidad que mezcla técnica, velocidad y ese punto de adrenalina que convierte una pista de curvas y peraltes en una pequeña montaña rusa sobre patines.
Cuando las clases se quedaron pequeñas
El salto competitivo de La Serena Patina no llegó por casualidad. Según explican Noelia Cortés y Alejandro Pastor, del club, el cambio empezó cuando detectaron que algunas chicas ya necesitaban algo más que clases.

“Nos dimos cuenta de que teníamos chicas que destacaban por sus habilidades en la modalidad de freestyle”, cuentan. Especialmente, observaron potencial en free jump, la prueba de salto dentro del inline freestyle. Pero había algo más importante que la marca: eran ellas mismas quienes pedían un nuevo reto.
“Se les quedaba corto ir a clases sin tener mayor objetivo que seguir aprendiendo. Querían demostrarlo y recoger esos frutos que llevaban tiempo sembrando”, explican.
El club esperó su momento. Hubo cambios internos, nueva imagen, junta directiva y otra forma de gestionar el proyecto. Una vez ordenada la casa, apareció una oportunidad clave: la Federación Extremeña impulsó esta temporada el Campeonato Autonómico Promesas de Inline Freestyle, una puerta de entrada más accesible para patinadores extremeños que todavía no tenían experiencia federada.
La Serena Patina presentó a cinco chicas. Y el estreno salió redondo.
Irene y Emma, las primeras medallas de una nueva etapa
La palabra que mejor define lo vivido por las patinadoras, según Noelia Cortés y Alejandro Pastor, es doble: “emoción y motivación”.

Las chicas comenzaron el año sabiendo que competirían por primera vez. Llegaron al Campeonato Autonómico Promesas con pocas expectativas, más pendientes de aprender y convivir con otros clubes que de mirar al podio. Pero la competición les devolvió una imagen distinta de sí mismas.
Irene Lozano Banda, con solo 9 años, consiguió la medalla de oro en categoría benjamín mixto en el Promesas Autonómico y después sumó un bronce en el Campeonato Autonómico de Inline Freestyle, también en benjamín mixto.
Emma López, de 12 años, firmó otro salto enorme para el club: oro en el Promesas en categoría infantil femenina y plata en el Campeonato Autonómico de Inline Freestyle en categoría femenina absoluta. Se quedó, además, a solo dos centímetros de alcanzar los 90 centímetros en free jump, una marca que le habría dado clasificación para el nacional.
“Cuando se enteró no se lo podía creer”, relatan desde el club. Ese objetivo queda ahora señalado en el mapa, como una de esas metas que se miran de reojo mientras se sigue entrenando.
El pumptrack entra en escena
Con esa energía competitiva todavía caliente, La Serena Patina aceptó un reto nuevo: dar el primer empujón al pumptrack en Extremadura.
La idea nació en una reunión entre clubes extremeños y la federación de cara a la nueva temporada. Alba Martín, miembro del comité federativo, planteó varios proyectos y preguntó si algún club se ofrecía para organizar un evento o competición. En Villanueva de la Serena lo tuvieron claro.

“Sin dudarlo, aprovechando que en Villanueva tenemos un buen pumptrack, aceptamos el reto”, cuentan Cortés y Pastor. La propuesta encajaba por varias razones: ayudaba a la federación a impulsar una modalidad nueva, daba visibilidad al club, beneficiaba a la localidad y respondía a una demanda interna. “Nuestros chicos llevan mucho tiempo preguntándonos por competiciones de pumptrack”.
Finalmente, el formato elegido fue una masterclass, más que una competición oficial. La intención era clara: presentar la modalidad, permitir que patinadores de otros clubes pudieran probarla y empezar a formar una base para que la próxima temporada puedan llegar pruebas regladas.
Para quien no lo haya visto nunca, el pumptrack es una pista de curvas, subidas y bajadas que se recorre generando velocidad con el propio cuerpo, sin necesidad de impulsarse constantemente. Sobre patines, el efecto es eléctrico.
“El pumptrack es pura adrenalina”, resumen desde La Serena Patina. “Es ese subidón que te da subir y bajar cuestas a toda velocidad, dejarte llevar por las ruedas y sentir que vuelas al saltar en los picos más altos”.
Leo y Guille Jaraíz dejan huella
El primer evento regional contó con nombres de peso para abrir boca. Hasta Villanueva se desplazaron Leo Jaraíz y Guille Jaraíz, subcampeones nacionales de skatecross y patinadores del club Cáceres Go, para impartir la masterclass junto a Laura Casares, miembro del comité de la Federación Extremeña de Patinaje.

La jornada dejó dos momentos especialmente recordados: la exhibición de Leo y Guille y la pequeña competición final entre los participantes más avanzados.
La exhibición, cuentan desde el club, dejó al público y a los patinadores “con la boca abierta”. Se escuchaban comentarios de asombro por la facilidad, la técnica y la velocidad con la que se movían sobre la pista. Ese impacto tuvo un valor añadido: los más jóvenes pudieron ver cerca un nivel al que aspirar.
Después llegó la mini competición, donde apareció ese cosquilleo especial de querer llegar antes que el rival. Pero incluso ahí hubo una imagen que resume bien el espíritu del evento: en una carrera de dos, uno de los chicos se detuvo a ayudar a levantarse al compañero que se había caído.
“En este deporte todos los patinadores son compañeros aunque se enfrenten entre ellos. Se apoyan, se dan consejos, se animan”, destacan Cortés y Pastor.
Una semilla para el patinaje extremeño
La Federación Extremeña de Patinaje tuvo un papel importante en la organización, tanto en la parte económica y de gestión como en la presencia de miembros del comité para explicar el funcionamiento de las competiciones regladas. Cáceres Go aportó la experiencia técnica de sus patinadores y ayudó a elevar el nivel de una jornada que no quería quedarse en una simple exhibición.

El objetivo, ahora, es que esto no sea una anécdota bonita, sino el comienzo de algo más grande. La Serena Patina ya piensa en organizar, junto a la federación, un Campeonato Autonómico de Pumptrack. Incluso no descarta un torneo no oficial si la demanda sigue creciendo.
Además, el club tiene en mente impulsar una liguilla de inline freestyle junto a Don Benito Roller Club de cara a la próxima temporada.
El sueño va más allá de un solo club. La meta es atraer a más entidades, animar a más patinadores y ampliar la familia extremeña del patinaje. Porque lo vivido en Villanueva de la Serena no fue solo una jornada distinta. Fue una pista abierta.
Y si Noelia Cortés y Alejandro Pastor tuvieran que resumir aquel sábado en una frase, lo tienen claro: “Nervios, orgullo, mucha diversión y ganas de más”.


