
El equipo zafrense llega con Paco Fernández, quinto en Zamora, Manuel Rodríguez, segundo sub-21, y el regreso de José Ramón Jiménez para una ronda de cinco etapas que arranca este martes
El Extremadura Pebetero no tendrá descanso. Tras cerrar su participación en la Vuelta a Zamora, el equipo zafrense viaja directamente a la Vuelta a Castilla y León, que se disputará desde este martes hasta el sábado con cinco etapas, 21 equipos y un pelotón de 126 corredores.
El conjunto extremeño recupera para esta cita a José Ramón Jiménez, un corredor llamado a disputar la general si llega plenamente recuperado de la reacción alérgica que sufrió en la Vuelta a Madrid. También estarán Paco Fernández, quinto en la general final de la Vuelta a Zamora, y Manuel Rodríguez, segundo en la general sub-21 de esa misma carrera.
El equipo lo completan Pablo Leno, Miguel Monje y Gonzalo Pérez. La intención del Extremadura Pebetero será volver a tener protagonismo en una carrera abierta, sin contrarreloj y sin finales en alto, aunque con terreno suficiente para romper la clasificación general.
Una carrera abierta y sin favorito claro
La vuelta comenzará en Aguilar de Campoo, con meta en La Bañeza, tras 176,3 kilómetros. Será la etapa más larga, con dos puertos de cuarta categoría lejos de meta y un desenlace que podría resolverse al sprint.

La segunda jornada, entre Fuentesaúco y Cuéllar, tendrá 153,6 kilómetros completamente llanos, aunque la llegada estará situada en una subida no puntuable. Si el viento no aparece, los hombres rápidos volverán a tener opciones.
La tercera etapa, entre Santa Marta de Tormes y Piedrahita, será una de las más importantes. El puerto de Peña Negra, con 14,7 kilómetros al 5,9%, puede seleccionar la carrera aunque esté lejos de la meta.
Guijuelo y La Pedraja pueden decidir
La cuarta jornada apunta a etapa clave. Tendrá 164 kilómetros, salida en Peñaranda de Bracamonte y meta en Guijuelo, con los altos de Valero, de primera categoría, y Cristóbal, de segunda, en la segunda mitad del recorrido. Ahí pueden moverse los corredores más fuertes.
La vuelta terminará con la etapa más corta, 126,9 kilómetros entre Villabrágima y La Pedraja de Portillo. El viento puede ser decisivo y los dos últimos altos de cuarta, cerca de meta, ofrecen terreno para ataques finales.
El Extremadura Pebetero, patrocinado por la Fundación Jóvenes y Deporte, Pebetero Servicios y Formación, Diputación de Badajoz, Ayuntamiento de Zafra y Bicicletas Rodríguez, afronta así otra vuelta exigente con un bloque castigado por la acumulación de carreras, pero con argumentos para buscar presencia y resultados.

