
El equipo inclusivo del Sagrado Corazón compartirá los días 24 y 25 pista, experiencias y convivencia con la Academia 675 de Churriana en una actividad impulsada por la Diputación de Cáceres
El baloncesto volverá a servir de punto de encuentro fuera de Extremadura. Una treintena de jóvenes, con y sin discapacidad, participará los próximos 24 y 25 de abril en una convivencia inclusiva en Málaga, dentro de una iniciativa impulsada por la Diputación de Cáceres en el marco del Proyecto Campus Inclusivo.
La actividad permitirá al equipo inclusivo Sagrado Corazón de Cáceres “Sagra-Down” compartir pista y convivencia con la Academia 675 de Churriana, en una experiencia que pone el foco en el deporte, pero también en la amistad, la inclusión y el aprendizaje compartido.
Un proyecto que sigue creciendo
En la presentación de esta nueva salida, la diputada de Políticas Sociales, Sheila Martín, y el diputado de Deportes, Pablo Miguel López, subrayaron el respaldo de la institución provincial a un programa que se mantiene desde 2021. Junto a ellos también estuvieron el gerente de Down Cáceres, Andrés Talavero, la presidenta del equipo, Pilar García, y los jugadores Marcos González y Adrián Cantos.
Los propios protagonistas resumieron bien el espíritu del viaje: ganas de conocer gente, seguir haciendo amigos y disfrutar del baloncesto en un entorno donde juegan juntos personas con y sin discapacidad.

Andrés Talavero recordó además que esta propuesta nació como una idea que parecía lejana y que hoy se ha convertido en una realidad consolidada, con cada vez más presencia del deporte inclusivo en clubes y federaciones.
El Campus Inclusivo celebrará su quinta edición en julio
La Diputación de Cáceres también anunció que el V Campus Inclusivo de Baloncesto se celebrará del 20 al 24 de julio en el Centro Internacional de Innovación El Anillo, donde cerca de 40 participantes convivirán durante cinco días en torno al deporte y valores como el compañerismo y la superación.
El proyecto cuenta con una financiación total de 28.000 euros, de los que 22.000 proceden del Área de Políticas Sociales y 6.000 del Área de Deportes.
Con esta nueva convivencia en Málaga, el programa vuelve a reforzar una idea sencilla pero potente: que el baloncesto también puede ser una herramienta real para unir, integrar y crecer juntos.

